HISTORIA

El cooperativismo, en general, nace del ánimo de las personas de satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales de una manera colaborativa.

En este sentido, según la Alianza Cooperativa Internacional, los orígenes del cooperativismo podrían estar en Fenwick (Escocia), donde, en 1761, “las hilanderas empezaron a vender con descuento el contenido de un saco de avena en la habitación delantera recién encalada de John Walker, formando la Sociedad de las Hilanderas de Fenwick”.

Sin perjuicio de este dato, son los Pioneros de Rochdale quienes se consideran los precursores de las sociedades cooperativas modernas y los fundadores del movimiento cooperativista en 1844. 28 artesanos que trabajaban en las fábricas de algodón de la localidad de Rochdale, Inglaterra, que se juntaron para, reuniendo sus escasos recursos y trabajando juntos, poder llegar a pagar los elevados precios de los alimentos y artículos domésticos, participando en los beneficios según su contribución a esa empresa común.

Los Pioneros de Rochdale son considerados, por lo tanto, los precursores de las sociedades cooperativas modernas y los fundadores del movimiento cooperativista.

El cooperativismo es, como decíamos, un modelo económico que permite a sus socios lograr sus aspiraciones económicas y sociales de una manera colaborativa. Y, en este sentido, el cooperativismo de vivienda, en particular, agrupa a personas que desean lograr, a precio de coste, una vivienda para sí y su unidad de convivencia.

El cooperativismo de vivienda ha tenido un gran desarrollo en la Comunidad Autónoma de Aragón y, gracias al mismo, innumerables aragoneses y aragonesas han podido acceder a una vivienda, viendo así satisfecho también su derecho a una vivienda digna que propugna el artículo 47 de la Constitución.

En este sentido, y según datos de la Memoria Anual del año 2017 del Registro de Cooperativas de Aragón, hay un total de 341 cooperativas de viviendas inscritas: 27 en Huesca, 37 en Teruel y 214 en Zaragoza. Un dato que, aunque seguramente desactualizado en cuanto a la actividad actual de dichas cooperativas, el dato estadístico sí refleja la importancia del cooperativismo en términos históricos.

La situación actual del cooperativismo es positiva. Después de años de profunda crisis económica y sin ayudas a la producción de viviendas de protección oficial, buscándose otros modelos de solución habitacional para la sociedad, el cooperativismo de vivienda - y el de rehabilitación - se erige como el agente social propicio que dé respuesta, de un lado, a la demanda habitacional de la sociedad; de otro lado, a los retos de la rehabilitación y la eficiencia energética de un parque inmobiliario obsoleto, que la Agenda Urbana 2030 pretende acometer.

La búsqueda de soluciones habitacionales para toda la sociedad es la razón de ser del cooperativismo de vivienda. Por ello, FACOVI forma parte de la Confederación Española de Cooperativas de Viviendas y Rehabilitación (COCOVI), quien, a su vez, representa el cooperativismo de vivienda en Europa a través del HOUSING EUROPE, organización dentro del Parlamento Europeo que agrupa a Promotores Públicos y Promotores sin ánimo de lucro.

Os damos la bienvenida al cooperativismo de vivienda.